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Sigue tu camino y ve a tu propio ritmo.

Hemos convertido la vida en un juguete prefabricado; en un guión preestablecido.

Desde que nacemos, la sociedad nos programa, la escuela nos adiestra y la familia nos moldea según su voluntad, sus criterios y sus preferencias.
El objetivo final es convertir a cada persona en una pieza más del puzzle que conforma el sistema económico y social. Para garantizar la estabilidad, la supervivencia y la permanencia del modelo establecido.

Por ello, la vida de las personas se acaba resumiendo a una extensa lista de objetivos que hay que lograr a la edad determinada. Acabas creyéndote que ese guión prefabricado proviene de ti mismo, pues tu mente y tu ego han sido manipulados desde tu nacimiento. Y lo vas a defender con uñas y dientes, pues forma parte de tu estructura mental y tu sistema de valores.
No quiero juzgar la opinión ni el estilo de vida de nadie, puesto que, cada uno debe seguir su camino e ir a su propio ritmo.

Sin embargo, veo que muchas cosas que la gente dice o piensa son ideas externas que han sido sutilmente introducidas en su cabeza. Y esas ideas, en realidad, no se ajustan a sus sueños y anhelos, ni a su verdadera Esencia.

Dicen o hacen las cosas afirmando que lo hacen porque quieren, pero la realidad es que son esclavos de pensamientos y valores ajenos a sí mismos.

Por ello te pido que escuches la voz de tu alma, pues siempre te está hablando. Y te pido que hagas aquello que tu Esencia te pida que hagas.

Y cuando estés a punto de hacerlo, no temas. Agarra tus miedos y tíralos a la basura, pues sólo van a limitarte.

No temas por lo que puedas perder. Suelta. Muchas de las cosas a las que te aferras son inútiles para seguir tu verdadero camino. Desapégate de lo material y céntrate en lo que vas a ganar a otros niveles.

Haz lo que tengas que hacer. Haz lo que te apetezca hacer. Lánzate. Y acuérdate que cada uno tiene su propio camino y debe seguir su propio ritmo.